“Dos de tres caídas”, en los primeros pasos desde la escena al cuadrilátero


Propuesta de imagen de programa


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Aprovechando el espacio de reflexión y también de registro que significa esta bitácora de vuelo para apuntar que se viene a paso firme un nuevo proyecto de puesta en escena que trae para mí muchos significados pero sobre todo recuerdos de una infancia y pre-adolescencia de las que ya pasaron muchos años. Y es que en la trama y los personajes estarán contenidas las peripecias de unos jóvenes que entre obstáculos y desconfianzas por parte de su entorno, han decidido dedicar su vida a la Lucha libre.

 

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Es una gran época de mi vida que estuvo idealizada en las batallas de los fabulosos Tinieblas, los Brazos, el de plata, el de oro y el Brazo, el Vampiro canadiense, Lizmark, Atlantis y el Rayo de Jalisco, entre tantos otros que ponían emoción a esas noches que compartía también con mi padre frente a la pantalla chica, conducida por el dato preciso, el grito, la frustración y la ovación de los comentaristas de aquel entonces como el Doctor Alfonso Morales, promotor de los técnicos en cada lucha y Arturo, el Rudo, Rivera, que se deleitaba con la “maldad” de los practicantes de golpes y llaves truculentas en los cuadriláteros, los rudos.



Omar Mirón, La clasica figura de El Santo.
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El proyecto teatral en esta ocasión lo lanza Héctor Pasos, actor que pasa por su licenciatura en la Escuela de Teatro de la ESAY en Mérida Yucatán, pero que viene de una familia con una gran relación con la Lucha libre en la región, con varios de sus miembros dedicados a la promoción y también a la práctica de este deporte-espectáculo que tiene amplias raíces en la cultura popular mexicana. Apoyado por el FONCA, en su Convocatoria a los jóvenes creadores de artes, ha logrado reunir a un equipo en el que se incluyen varios de sus compañeros de formación teatral, que ahora también están entrenándose en estas nuevas habilidades, como también a la dramaturga Conchi León, de gran auge en las letras contemporáneas en el país. Contando con el cobijo de Iván Rubio y la Casa Tanicho como productores de este espectáculo, el proceso en este espectáculo promete buenos encuentros creativos, disfrute del juego escénico y una gran experiencia en el camino de este oficio.



Reunión de trabajo


La puesta en escena, cuyos trabajos han comenzado ya, pretende entremezclar elementos de la cultura teatral con el contexto de la Lucha libre y su Historia en México, también se buscan paralelismos entre las problemáticas que como grupos dedicados al espectáculo confrontan ambas disciplinas, la necesidad de promoción y público, el entrenamiento constante y las vicisitudes de unos oficios cuya recompensa se manifiesta en su propia realización, siempre fruto de la dedicación y en gran medida de la fe. A través de improvisaciones se comienzan a crear biografías en las que se entremezclan la vida del actor, su elaboración de la toma de decisión al ingresar a la Lucha, y la llegada al luchador, que combina tanto lo que los actores van adquiriendo como habilidades en la Lucha libre, como todos los detalles que caracterizan a los héroes surgidos de la Historia de la Literatura dramática.

Así, entre lo que se ha avanzado hasta ahora podemos saber que saltarán al cuadrilátero de la escena, cuatro legendarios luchadores que harán estremecer a la afición y aquí quedan sus nombres para registro y memoria de esta nueva aventura por las tablas, ¿o tal vez debiera decir, por el encordado del escenario? Lo iremos descubriendo.


Juana, la Santa de fuego

Don Juan, el seductor endiablado

El justiciero de la Mancha

Brutus, el General infame


Fotos de registro del proceso: Alexandra Benavides



@LeVeuf


 


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