Código de vuelo | Dramaturgia para el concurso -Teatro Acrópolis presenta…-


Va este texto como oportunidad para participar en el Reto Teatral de @Acropolis, quienes lanzaron la invitación a sumergirse en aguas dramáticas para hablar del tema de la Igualdad de género, tan importante en nuestros tiempos, estableciendo su convocatoria en esta: PUBLICACIÓN.

Dejo por aquí este punto reflexión y observación personal sobre los aspectos que intervienen en el tema propuesto, imaginando momentos de la vida de una joven pareja para dialogar con el espectador sobre la igualdad desde el lenguaje de la escena. Espero que disfruten el texto y agradezco al Equipo de @Acropolis, especialmente a @Avellana, por la creación e invitación a este concurso.


Código de vuelo


(Departamento de recién casados, hora del desayuno)

Él: Ya casi está el café, tenemos tiempo.

Ella: Quiero llegar temprano, es la hora del tráfico. Ya de por sí estoy muy nerviosa.

Él: Tranquila, te digo que la evaluación está bastante sencilla. No sé si te van a asignar el mismo cuestionario pero si va por ahí lo vas a resolver muy fácil.

Ella: Ojalá sea ese que te tocó, que parece de primaria.

Él: Bueno, es un trabajo de sobrecargos, tampoco es que diseñemos los aviones.

Ella: ¿Sabes lo que puede pasar con un avión y sus pasajeros y quiénes son los primeros a cargo?

Él: Calma, lo sé, intentaba relajar el ambiente.

Ella: Creo que fue buena tu idea de no mencionarles nada de nuestro matrimonio.

Él: Claro, ya ves cómo son las compañías con sus criterios secretos.

Ella: Nos contratan a los dos, ya verás. Ya les comunicaremos luego.

Él: Ajá. Ya está el cafecito.

(Oficina. Ella terminó su examen, Recursos Humanos la está entrevistando)

RH: Recuerde que independientemente de los resultados de este examen, tiene usted una cita la próxima semana.

Ella: La tengo agendada.

RH: Le informaremos los resultados con una llamada telefónica, corroboramos sus cartas de recomendación. ¿Disfrutó Usted de nuestro curso introductorio?

Ella: Bien estructurado. Me pareció muy importante conocer la visión de la Compañía.

RH: Somos cuidadosos con la selección de nuestros colaboradores.

Ella: Se nota en la posición que tienen a nivel internacional.

RH: Nos tomamos en serio la investigación profunda de nuestros candidatos. En su caso…

(Recursos Humanos hace un largo silencio en el que con toda calma parece buscar datos en su tableta, sonríe, frunce el ceño o niega, alternativamente. Ella rompe el silencio)

Ella: ¿Qué pasa en mi caso?

RH: Hay asuntos ciertamente comprometedores que podría afectar su contratación. Pero nos hace falta corroborarlo. A menos que usted nos comente ahora algo que piense que nosotros deberíamos saber.

Ella: Yo ya dije todo lo que me preguntaron.

RH: Piense que entrevistamos a mucha gente, puede que alguien de su entorno cercano… incluso íntimo, pudiera haber comentado algo. Hacemos todo por alcanzar la verdad y la justicia nuestras decisiones.

Ella: No tengo nada que agregar.

RH: Tal vez usted conozca a alguien de quien comentarnos algo. Ya sabe, mal comportamiento, desatención con el pasajero, relaciones sospechosas…

Ella: Yo siempre he trabajado con gente decente y responsable. Así que me temo que más no puedo ayudarle.

RH: Seguiremos con interés de que colabore con nosotros. Continuamos con nuestro “papeleo”, aquí nos veremos la próxima semana. Si hay algo que crea que se le ha pasado mencionar, llámeme. Tenemos varios candidatos y estamos muy presionados tratando de hacer una selección equilibrada.

Ella: ¿Equilibrada en qué sentido?

RH: Compromisos y regulaciones tiene la *Compañía* para balancear con los dividendos que obtiene, de los cuales usted como mujer estaría obteniendo una parte… o un colaborador suyo obteniéndola en cambio. Matemáticas complejas que nos dan en qué pensar y podrían inclinar la balanza de su lado… o del otro.

Ella: No entiendo nada.

RH: Déjenos hacer nuestro “papeleo” y nos vemos la próxima semana.

(Departamento, al día siguiente. El televisor suena, recogen la mesa del almuerzo)

Él: Ya te había respondido desde anoche. Me citaron también para la próxima semana y me dijeron que me comunicaban los resultados por teléfono.

Ella: No sé. Pero nada más dime, ¿te preguntaron sobre tu anterior trabajo, tu entorno…?

Él: ¿Y a ti te preguntaron? ¿Qué les dijiste?

Ella: No es que me hayan preguntado…

Él: Ya salió el peine, les contaste de lo nuestro.

Ella: ¡Claro que no! Es sólo que parecían saber, y yo…

Él: Entonces también confesaste.

Ella: ¿Cómo que: “también confesaste”? Entonces te interrogaron.

Él: Te digo que no. La persona de *Recursos Humanos* sólo me citó para la siguiente semana.

Ella: ¿Y por qué dijiste “también”?

Él: ¿Yo? Yo no dije también.

Ella: Sí lo hiciste.

Él: Bueno, mucha gente cae ante cierta presión. Pude referirme a otras personas.

Ella: ¿Entonces te preguntaron o no?

Él: ¿Y a ti te preguntaron?

Ella: De todos modos a mí me pusieron un examen más difícil. No como el tuyo para niños.

Él: Sabes qué, esto no va a ningún lado.

Ella: Eso sí que no me pareció justo.

(Desde el televisor suena un anuncio de la Compañía Aérea, del que entre datos confusos sobre destinos y paquetes se alcanza a entender, “recuerde que nuestro lema es: Que todos vuelen en primera”)

Él: Vas a ver que nos van a contratar.

Ella: Sí, seguro.

(El departamento, un día antes de la siguiente entrevista. Ella absorta en su laptop, Él llega de la calle, prepara algo de cenar)

Él: Sabes que me llamaron hace rato de la Compañía.

Ella: Ah, ¿sí?

Él: Sí. Resulta que reprobé ese examen infantil. Respondí correctamente todo. Y dicen que “no alcancé el puntaje”. Que se enteraron de datos que yo no les había comentado.

Ella: ¿Qué datos?

Él: No me dijeron, pero supongo que sobre nosotros. Me dijeron que quieren verme mañana para considerar mi candidatura… o la de una colaboradora. ¡Tú debes haberles dicho algo!

Ella: Yo te advertí.

Él: No, sospechaste de mí.

Ella: Por eso estoy investigando a esta Compañía y sus tácticas agresivas.

Él: ¿Y nuestro trabajo?

Ella: No quiero trabajar en una Compañía que se aprovecha de los candidatos. Imagínate con los que tienen contrato.

Él: ¿No sería mejor que por lo menos trabaje uno de los dos?

Ella: No tienen por qué meterse en nuestras vidas, creando división. A mí me hicieron la misma llamada. También me dijeron que reprobé un examen que podría resolver de ojos cerrados… y que “estamos armando su expediente”, y que si “la justicia” y bla, bla, bla.

Él: ¿De verdad? Que lo mismo me dijeron.

Ella: Esta Compañía tiene una larga cola que le pisen en eso de los amiguismos y rescates bancarios, jactándose de su compromiso social, omitiendo que sale del erario.

Él: Tienes razón. Intentaré hacer examen en otro lugar, al menos tomé su curso. También puedo regresar a trabajar en la farmacia, que para eso soy ducho y hasta estoy titulado. (Ríen)

Ella: Yo ya tengo otras propuestas. De todos modos tú y yo vamos a volar con esas alas nuestras.

(Suenan sus teléfonos al mismo tiempo. Revisan el número y se lo muestran. Sonríen, rechazan la llamada y se abrazan, felices. Oscuro)


Texto realizado para el concurso: Teatro Acrópolis presenta…, cuyas bases puedes checar en el siguiente enlace:
(CONCURSO: Teatro Acrópolis)



@LeVeuf


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