Primeras preguntas y consideraciones.

Parto en este momento de una premisa que me ha perseguido siempre: “El Teatro no dejará de existir jamás”. En su momento se pensó que el cine sería el que dominaría totalmente los gustos del público por la ficción en la escena, pero no fue así­, ni aún las nuevas tecnologías de la información pueden competir con el fenómeno que representa la convivencia entre el actor y el espectador, las interacciones entre el espacio de ficción y el de interpretación creativa del espectador. Una de las virtudes que posee el Teatro es que no requiere de ninguna tecnología para llevarse a cabo pero el espectro de efectos y la energía con que una función teatral puede transformar a sus participantes es infinita; sin embargo, hay que aceptar que cuesta tanto crear esa energí­a que en muchos casos los objetivos de los creadores teatrales ponen su enfoque en otros aspectos como la espectacularidad simple y llana, los prestigios en juego en un proyecto, o bien el enclaustramiento estilístico y conceptual que nada tiene que ver con su entorno social. Continuar leyendo “Primeras preguntas y consideraciones.”